Es el estudio de la acción del mercado, principalmente a través del uso de gráficas, con el propósito de predecir futuras tendencias en el precio. El término “acción del mercado” incluye las tres principales fuentes de información disponibles para el analista técnico. Estas son: · Precio o cotización: La variable más importante de la acción del mercado. Normalmente se representa a través de una gráfica de barras, en la parte superior de la gráfica. · Volumen bursátil: La cantidad de unidades o contratos operados durante un cierto período. Viene representado en una barra vertical bajo la gráfica de cotizaciones. · Interés abierto: Utilizado principalmente en futuros y opciones, representa el número de contratos que permanecen abiertos al cierre del periodo. Se simboliza en una línea continua por debajo de la acción del precio, pero por encima del volumen. El análisis técnico tuvo sus orígenes en EE.UU. a finales del siglo XIX con Charles Henry Dow creando la Teoría de Dow. Adquirió un gran impulso con Ralph Nelson Elliott dentro de los mercados accionarios con su Teoría de las Ondas de Elliott, y posteriormente se extendió al mercado de futuros. Sus principios y herramientas son aplicables al estudio de las gráficas de cualquier instrumento financiero.
El análisis técnico se basa en tres premisas elementales, que se deben entender y aceptar, o cuando menos asignar, para que este enfoque tenga sentido. Estas premisas son: · El precio lo descuenta todo. · Los precios se mueven en tendencias. · La historia se repite. El precio lo descuenta todo Este principio puede ser considerado la piedra angular del análisis técnico.1 Supone que todos los elementos que afectan al mercado, ya sean políticos, económicos, sociales, psicológicos, especulativos o de cualquier otra índole (lo que llamaríamos análisis fundamentalista), están de hecho reflejados en el precio de la acción. Por consiguiente, al analizar el precio de la acción en un mercado específico, se están analizando indirectamente todos los factores relacionados con ese mercado. Aunque de inicio podría parecer una aseveración pretenciosa, lo único que se argumenta realmente es que el precio refleja cambios en el balance entre oferta y demanda. Se sabe que cuando la demanda supera a la oferta, el precio sube, mientras que cuando la oferta supera a la demanda el precio baja. El analista técnico utiliza este conocimiento y lo invierte, llegando a la conclusión de que: si el precio aumenta, es porque la demanda supera a la oferta, mientras que, si el precio cae, es porque la oferta supera a la demanda. Está claro que las gráficas no se mueven por ellas mismas. Son los factores fundamentales los que causan que el precio suba o baje, a través de los cambios en el balance de oferta y demanda. Al analista técnico no le interesa conocer o analizar los factores fundamentales que causan los cambios, sino que se limita a analizar las consecuencias de los cambios, que son, finalmente, los precios. Por esto se dice que el análisis fundamental es un análisis de causas, mientras que el análisis técnico es un análisis de consecuencias.
El concepto de tendencia es absolutamente esencial para el enfoque técnico: El objetivo principal es identificar una tendencia en su etapa temprana, para establecer operaciones en la dirección de esa tendencia. Hay un consecuencia a este principio, que dice que The trend is your friend o la tendencia es tu amiga.
El primer principio de análisis técnico dice que cualquier evento que pueda afectar la acción del mercado, está descontado en el precio de manera ponderada. Por lo tanto, no es necesario conocer las procedencias que causan la acción del precio, sino que es suficiente analizar las gráficas. De hecho, los analistas técnicos puristas insisten en aislarse de la información fundamental, argumentando que debido a que es humanamente imposible enterarse de todas las noticias, y darles la importancia adecuada, el conocimiento parcial de las mismas puede sesgar su juicio y llevarlos a tomar decisiones equivocadas. Mientras que el análisis técnico se concentra en el estudio de la acción del mercado, el análisis fundamental se enfoca en las fuerzas económicas de oferta y demanda que llevan al precio a subir, bajar o permanecer sin cambios. Ambos enfoques pretenden resolver el mismo problema: predecir la dirección que el precio podría tener en el futuro que se resume en dos premisas: mientras que los fundamentalistas estudian las causas del movimiento, los analistas técnicos estudian sus consecuencias. La mayoría de los operadores de mercados se clasifican como fundamentales o técnicos, aunque en la realidad tienden a coincidir en un gran terreno común. La mayoría de los fundamentalistas tienen conocimientos funcionales del análisis gráfico, mientras que los analistas técnicos se mantienen al tanto de los fundamentales. El problema es que las gráficas y los fundamentales frecuentemente parecen contraponerse. Algunas veces, al principio de cambios importantes en las tendencias, los fundamentales no parecen poder explicar lo que el mercado está haciendo. Aquí es cuando ambos enfoques se distancian y contradicen más. Conforme el movimiento en el precio se desarrolla, el enfoque técnico y el fundamental tienden a converger nuevamente. Una posible explicación es que la acción del mercado tiende a llevar la delantera a los fundamentales conocidos. Mientras que los fundamentales que ya se han dado a conocer han sido descontados en el precio, el mercado empieza a descontar aquellos fundamentales que no son de dominio público todavía. Continuamente los grandes cambios de tendencia comienzan con muy pocas noticias que los apoyen. Para el momento en que los fundamentales confirman el cambio de tendencia, el movimiento ya ha avanzado considerablemente. El analista técnico se considera en ventaja respecto del analista fundamental, ya que de acuerdo con los principios de análisis técnico, al estudiar la acción del precio indirectamente se están estudiando los fundamentales. Lo opuesto no es cierto, pues estudiar los fundamentales no necesariamente permite analizar la acción del precio. Sostiene que mientras que es posible operar basado solamente en análisis técnico, es imposible operar basado solamente en cuestiones fundamentales, sin recurrir en algún momento al uso de gráficas.
Una tendencia es la dirección general de los picos y valles que la acción del precio refleja en la gráfica. Se clasifican en tres categorías:
· Tendencias alcistas
· Tendencias bajistas
· Tendencias laterales
Algunas tendencias permiten el uso de herramientas adicionales, como son:
· Líneas de tendencia al alza o a la baja
· Canales: Pueden ser clasificados como alcistas o bajistas.
Las formaciones, figuras o patrones técnicos son dibujos que aparecen en las gráficas de cotizaciones, que pueden ser clasificados en diferentes categorías y que tienen un valor de predicción. En el estudio de tendencias, se establece que hay tres tipos: tendencias alcistas, tendencias bajistas y tendencias laterales. Es justamente durante los periodos de tendencia lateral que aparecen la mayoría de los patrones. La mayoría de los cambios de tendencia en el precio se dan de una forma gradual, a través de un periodo de transición. Estos periodos de transición se identifican frecuentemente como tendencias laterales. Sin embargo, estos pueden no ser señal de un cambio de tendencia, sino de una mera consolidación en el precio antes de seguir con la dirección previamente observada. Hay dos tipos de formaciones: las formaciones de cambio de tendencia y las formaciones de continuación. Las formaciones de cambio de tendencia son aquellas que indican que un cambio de dirección en la tendencia del precio está sucediendo. Las formaciones de continuación, por el contrario, sugieren que el mercado está tomando un respiro antes de continuar por el mismo camino. Para ello, es indispensable que el analista técnico pueda diferenciar unas de otras tan pronto como sea posible durante su etapa de formación. El estudio de cada una de los patrones debe incluir: · Descripción del patrón: cómo se forma en la gráfica · Factores críticos para su identificación: qué elementos debe incluir como mínimo para poder ser clasificado como tal. · Confirmación: Normalmente, el rompimiento de un nivel de soporte o resistencia
Es el estudio de la acción del mercado, principalmente a través del uso de gráficas, con el propósito de predecir futuras tendencias en el precio.
El término “acción del mercado” incluye las tres principales fuentes de información disponibles para el analista técnico. Estas son: · Precio o cotización: La variable más importante de la acción del mercado. Normalmente se representa a través de una gráfica de barras, en la parte superior de la gráfica. · Volumen bursátil: La cantidad de unidades o contratos operados durante un cierto período. Viene representado en una barra vertical bajo la gráfica de cotizaciones. · Interés abierto: Utilizado principalmente en futuros y opciones, representa el número de contratos que permanecen abiertos al cierre del periodo. Se simboliza en una línea continua por debajo de la acción del precio, pero por encima del volumen.
El análisis técnico tuvo sus orígenes en EE.UU. a finales del siglo XIX con Charles Henry Dow creando la Teoría de Dow. Adquirió un gran impulso con Ralph Nelson Elliott dentro de los mercados accionarios con su Teoría de las Ondas de Elliott, y posteriormente se extendió al mercado de futuros. Sus principios y herramientas son aplicables al estudio de las gráficas de cualquier instrumento financiero.
El análisis técnico puede subdividirse en dos categorías: · Análisis gráfico o análisis chartista: analiza exclusivamente la información revelada en los gráficos a partir de figuras geométricas principalmente, sin la utilización de herramientas adicionales.
· Análisis técnico en sentido estricto: emplea indicadores calculados en función de las diferentes variables características del comportamiento de los valores analizados.
El análisis técnico se basa en tres premisas elementales, que se deben entender y aceptar, o cuando menos asignar, para que este enfoque tenga sentido. Estas premisas son: · El precio lo descuenta todo.
· Los precios se mueven en tendencias.
· La historia se repite.
El precio lo descuenta todo Este principio puede ser considerado la piedra angular del análisis técnico.1 Supone que todos los elementos que afectan al mercado, ya sean políticos, económicos, sociales, psicológicos, especulativos o de cualquier otra índole (lo que llamaríamos análisis fundamentalista), están de hecho reflejados en el precio de la acción. Por consiguiente, al analizar el precio de la acción en un mercado específico, se están analizando indirectamente todos los factores relacionados con ese mercado.
Aunque de inicio podría parecer una aseveración pretenciosa, lo único que se argumenta realmente es que el precio refleja cambios en el balance entre oferta y demanda. Se sabe que cuando la demanda supera a la oferta, el precio sube, mientras que cuando la oferta supera a la demanda el precio baja. El analista técnico utiliza este conocimiento y lo invierte, llegando a la conclusión de que: si el precio aumenta, es porque la demanda supera a la oferta, mientras que, si el precio cae, es porque la oferta supera a la demanda. Está claro que las gráficas no se mueven por ellas mismas. Son los factores fundamentales los que causan que el precio suba o baje, a través de los cambios en el balance de oferta y demanda. Al analista técnico no le interesa conocer o analizar los factores fundamentales que causan los cambios, sino
que se limita a analizar las consecuencias de los cambios, que son, finalmente, los precios. Por esto se dice que el análisis fundamental es un análisis de causas, mientras que el análisis técnico es un análisis de consecuencias.
El precio se mueve en tendencias El concepto de tendencia es absolutamente esencial para el enfoque técnico: El objetivo principal es identificar una tendencia en su etapa temprana, para establecer operaciones en la dirección de esa tendencia. Hay un consecuencia a este principio, que dice que The trend is your friend o la tendencia es tu amiga.
El primer principio de análisis técnico dice que cualquier evento que pueda afectar la acción del mercado, está descontado en el precio de manera ponderada. Por lo tanto, no es necesario conocer las procedencias que causan la acción del precio, sino que es suficiente analizar las gráficas. De hecho, los analistas técnicos puristas insisten en aislarse de la información fundamental, argumentando que debido a que es humanamente imposible enterarse de todas las noticias, y darles la importancia adecuada, el conocimiento parcial de las mismas puede sesgar su juicio y llevarlos a tomar decisiones equivocadas.
Mientras que el análisis técnico se concentra en el estudio de la acción del mercado, el análisis fundamental se enfoca en las fuerzas económicas de oferta y demanda que llevan al precio a subir, bajar o permanecer sin cambios.
Ambos enfoques pretenden resolver el mismo problema: predecir la dirección que el precio podría tener en el futuro que se resume en dos premisas: mientras que los fundamentalistas estudian las causas del movimiento, los analistas técnicos estudian sus consecuencias.
La mayoría de los operadores de mercados se clasifican como fundamentales o técnicos, aunque en la realidad tienden a coincidir en un gran terreno común. La mayoría de los fundamentalistas tienen conocimientos funcionales del análisis gráfico, mientras que los analistas técnicos se mantienen al tanto de los fundamentales. El problema es que las gráficas y los fundamentales frecuentemente parecen contraponerse. Algunas veces, al principio de cambios importantes en las tendencias, los fundamentales no parecen poder explicar lo que el mercado está haciendo. Aquí es cuando ambos enfoques se distancian y contradicen más. Conforme el movimiento en el precio se desarrolla, el enfoque técnico y el fundamental tienden a converger nuevamente.
Una posible explicación es que la acción del mercado tiende a llevar la delantera a los fundamentales conocidos. Mientras que los fundamentales que ya se han dado a conocer han sido descontados en el precio, el mercado empieza a descontar aquellos fundamentales que no son de dominio público todavía. Continuamente los grandes cambios de tendencia comienzan con muy pocas noticias que los apoyen. Para el momento en que los fundamentales confirman el cambio de tendencia, el movimiento ya ha avanzado considerablemente.
El analista técnico se considera en ventaja respecto del analista fundamental, ya que de acuerdo con los principios de análisis técnico, al estudiar la acción del precio indirectamente se están estudiando los fundamentales. Lo opuesto
no es cierto, pues estudiar los fundamentales no necesariamente permite analizar la acción del precio. Sostiene que mientras que es posible operar basado solamente en análisis técnico, es imposible operar basado solamente en cuestiones fundamentales, sin recurrir en algún momento al uso de gráficas.
Una tendencia es la dirección general de los picos y valles que la acción del precio refleja en la gráfica. Se clasifican en tres categorías:
· Tendencias alcistas
· Tendencias bajistas
· Tendencias laterales
Algunas tendencias permiten el uso de herramientas adicionales, como son:
· Líneas de tendencia al alza o a la baja
· Canales: Pueden ser clasificados como alcistas o bajistas.
Formaciones, figuras o patrones técnicos
Las formaciones, figuras o patrones técnicos son dibujos que aparecen en las gráficas de cotizaciones, que pueden ser clasificados en diferentes categorías y que tienen un valor de predicción. En el estudio de tendencias, se establece que hay tres tipos: tendencias alcistas, tendencias bajistas y tendencias laterales. Es justamente durante los periodos de tendencia lateral que aparecen la mayoría de los patrones. La mayoría de los cambios de tendencia en el precio se dan de una forma gradual, a través de un periodo de transición. Estos periodos de transición se identifican frecuentemente como tendencias laterales. Sin embargo, estos pueden no ser señal de un cambio de tendencia, sino de una mera consolidación en el precio antes de seguir con la dirección previamente observada.
Hay dos tipos de formaciones: las formaciones de cambio de tendencia y las formaciones de continuación. Las formaciones de cambio de tendencia son aquellas que indican que un cambio de dirección en la tendencia del precio está sucediendo. Las formaciones de continuación, por el contrario, sugieren que el mercado está tomando un respiro antes de continuar por el mismo camino. Para ello, es indispensable que el analista técnico pueda diferenciar unas de otras tan pronto como sea posible durante su etapa de formación.
El estudio de cada una de los patrones debe incluir:
· Descripción del patrón: cómo se forma en la gráfica
· Factores críticos para su identificación: qué elementos debe incluir como mínimo para poder ser clasificado como tal.
· Confirmación: Normalmente, el rompimiento de un nivel de soporte o resistencia crítico confirma el patrón. · Validación a través del volumen: en momentos de duda, el comportamiento del volumen debe confirmar el patrón.
· Precio objetivo medido: Representa la magnitud mínima esperada del movimiento posterior al rompimiento del patrón; ayuda al analista técnico a determinar la relación riesgo-rendimiento de la posible operación.
Las medias móviles son los indicadores técnicos más versátiles y difundidos. Debido a la forma en que están construidas, y el hecho de que pueden ser fácilmente cuantificables, constituyen la base para la mayoría de los sistemas seguidores de tendencias. Los principales indicadores incluidos en esta categoría son:
· Medias móviles simples
· Medias móviles ponderadas · Bandas de Bollinger Bollinger bands
Las medias móviles se conocen comúnmente como líneas continuas sobre la gráfica de cotizaciones o precios, y se utilizan frecuentemente en una combinación de dos o más, con diferentes períodos. Por ser seguidores de tendencias, resultan más útiles cuando existe una dirección clara en el mercado, es decir cuando hay una tendencia alcista o bajista. En momentos de tendencia lateral, es preferible obtener señales de los osciladores.
Los osciladores son modelos matemáticos aplicados al precio, basados en alguna observación específica sobre el comportamiento del mercado. Normalmente se grafican por debajo de la gráfica de cotizaciones, ya sea como líneas o histogramas, y miden la fortaleza de las tendencias o movimientos en el precio. Cuando se detecta debilidad en la tendencia, se sospecha que podría estar cerca de revertirse.
Debido a que son calculados casi exclusivamente por los ordenadores y los sistemas de información en tiempo real, algunos osciladores carecen de nombre común en español. Existen infinidad de osciladores, los principales son: · Momentum (Momentum) · Estocástico (Oscilador estocástico) · RSI (Índice de fuerza relativa) · MACD (Moving Average Convergence/Divergence – Convergencia/Divergencia del Promedio Móvil)
· Medias móviles
Los osciladores son extremadamente útiles en momentos del mercado en donde se aprecia una tendencia lateral, cuando las medias móviles u otros estudios seguidores de tendencias no aportan señales claras. En estas condiciones, los osciladores dan al analista técnico señales que les permiten beneficiarse de periodos sin una tendencia definida. En momentos en donde las cotizaciones siguen una tendencia alcista o bajista definida, los osciladores aportan información clave conforme el precio se acerca a zonas extremas, conocidas como sobrecompra o sobreventa. Los osciladores también advierten sobre la debilidad de una tendencia cuando muestran divergencias, ya sea respecto de la gráfica de las cotizaciones o de otros osciladores.
El análisis chartista es la rama del análisis técnico que tiene en cuenta únicamente las cotizaciones de los precios. Es el análisis técnico más puro que existe y tan solo presta atención a los movimientos de las cotizaciones pasadas para crear una aproximación futura del precio de los activos. Aunque en muchos casos suele confundirse el análisis chartista con el análisis técnico, lo cierto es que el análisis técnico engloba más conceptos.
Tal y como señalamos, el análisis chartista solamente presta atención a los precios. El nombre deriva del concepto “chart” que en inglés significa “gráfico”.
A la hora de hacer previsiones futuras, los inversores que basan sus entradas en análisis chartista buscan detectar figuras y patrones de comportamiento que se repiten en el tiempo.
A su vez, podemos clasificar a estas figuras bajo dos tipos:
Figuras de continuación de tendencia: Las figuras de continuación de tendencia son aquellos patrones que señalan como escenario más probable que el precio continúe en el mismo sentido que viene mostrando en los últimos tiempos. Por tanto, si aparece una figura de continuación tras un importante recorrido alcista, las premisas del análisis chartista nos advierten que seguramente continúen las subidas para el activo en cuestión. Asimismo, una figura de continuación en un entorno de caídas nos señala que debemos de seguir preparados para ver más descensos en los precios. A continuación, exponemos algunas de las figuras de continuación de tendencia más conocidas y utilizadas:
Rectángulos: Formación lateral cuya rotura a favor de tendencia principal avisa de una continuación de la misma.
Banderas: Formación lateral con ligero sesgo en contra de la tendencia principal. La rotura a favor de la tendencia principal anticipa un objetivo igual al recorrido previo.
Huecos: Aunque hay muchos tipos de huecos, los más significativos son los que se producen a favor de la tendencia principal y son síntoma de una continuación del signo del mercado.
Figuras de cambio de tendencia: Son formaciones que anticipan un posible giro en la evolución de un activo cotizado. Es decir, una figura de cambio de tendencia tras un recorrido alcista nos avisa de que probablemente la presión compradora esté llegando a su fin y que se iniciarán caídas. Del mismo modo, si aparece una figura de cambio de tendencia en pleno recorrido bajista, debemos de estar atentos, puesto que existen altas probabilidades de que la cotización haya tocado suelo.
Seguidamente exponemos algunas de las figuras de cambio de tendencia más conocidas.
Hombro Cabeza Hombro: Tras una evolución a favor de tendencia, la imposibilidad de batir un nuevo máximo y una consiguiente rotura del soporte clave, las esperanzas de una continuación de la tendencia se desvanecen.
Doble Suelo: Tras una tendencia bajista, la superación de un máximo entre mínimos anticipa entradas de capital en el precio.
Doble techo: Tras una tendencia alcista, la perforación de un mínimo entre máximos anticipa salidas de capital en el precio
DRACO SERVICE somos una empresa de las más importantes del sector y en DRACO SERVICE International trabajamos duro para asegurarnos de que nuestros clientes tomen las mejores decisiones de trading e inversión. Nuestra amplia gama de servicios te permite conseguir la mejor dirección, consejos y recursos para que puedas construirte un futuro más rico.
Cuando eliges DRACO SERVICE, puedes operar con una empresa global única. Trabajamos día y noche para crear y sostener un entorno de trading, que ayuda a todo el mundo a acceder a los mercados financieros, desde los recién llegados a los que han hecho del trading una carrera.
DRACO SERVICE opera con muchos proveedores de liquidez, como bullish fx con licencia 2074566-98 entre otros. Invertir en derivados financieros conlleva un riesgo alto sobre su capital, más aún cuando realice inversiones apalancadas. Cualquier análisis, informe o consejo sobre el mercado que reciba desde nuestra página web, por correo corporativo de OTG o nuestras redes sociales, debe ser tomado como una opinión o meramente información, y de ninguna manera como una garantía. En ningún caso y bajo ningún concepto DRACO SERVICE se hará responsable de las posibles pérdidas incurridas por nuestros clientes. Los potenciales clientes deben tener en cuenta que no se puede garantizar el resultado de las operaciones, y que cualquier resultado obtenido anteriormente no es garantía de resultados futuros.
Advertencia de riesgos: antes de empezar a operar, debe asegurarse de que entiende completamente los riesgos implicados en operaciones con apalancamiento, además de que posee el nivel de experiencia necesario para ello.
Nuestros productos se negocian con margen y conllevan un alto nivel de riesgo por lo que es posible que pierda todo su capital. Estos productos pueden no ser adecuados para todos, así que debe asegurarse de comprender los riesgos involucrados.
DRACO SERVICE no ofrece sus servicios a residentes de ciertas jurisdicciones como Estados Unidos, Irán, Cuba, Sudán, Siria y Corea del Norte.